Participación Teletón 1998

El año 1998 es el último en el cual tengo una participación activa en la campaña de la Teletón. Se trató de un año muy frenético en torno a colaboraciones para la Fundación
A mediados de ese año participé de un foro en la Cepal acerca de telecomunicaciones y discapacidad, que contó con la presencia de especialistas de diversos rincones del mundo. En aquella ocación diserté acerca de las ventajas que aportan las tecnologías de la información para todas aquellas personas que llevan algún tipo de discapacidad.
Tres meses después fuí invitado al lanzamiento de la Teletón 98, en donde se celebraban 20 años del inicio de la cruzada. Me correspondió hacer un microdiscurso (de un minuto) en el que di testimonio de lo que significaba la Teletón para mí. Entre los asistentes estaban: Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Presidente de la República de aquel entonces; Joaquín Lavín, alcalde de Las Condes en esa época; Lucero, que lucía hermosísima; Angélica Castro, absolutamente bella y un largo etcétera de personajes del mundo político, empresarial y artístico.
A la semana siguiente me invitaron al programa Gigante y Usted, conducido por Don Francisco. En aquella ocación me tocó repetir el microdiscurso anterior. Entre los invitados que compartieron set conmigo estaban: un inquieto Sergio Lagos, una tierna Adela Secall y una despampanante Patricia Manterola, que se sentó al lado mío en el camarín. El resto de los personajes no los recuerdo.
A finales de ese año, recibí un llamado de un productor de la Teletón. La idea era presentar junto a Don Francisco, el testimonio de un niño que padece la misma discapacidad mía (espasticidad severa) y que tenía los mismos sueños míos de cuando niño. La idea me parecio genial y acepté inmediatamente.
Coincidentemente, la empresa donde trabajo era auspiciadora de la Teletón en ese entonces, por lo que acompañé a sus ejecutivos a la entrega del aporte correspondiente en el Estadio Nacional.
Aquel momento constituye para mí la coronación de una etapa de la rehabilitación muy exitosa en términos terapeúticos y humanos. Pase de ser paciente de la Teletón, testimonio de ella, compañero de Don Francisco por unos minutos en la animación y finalmente parte de la delegación de una empresa auspiciadora. Puedo decir con orgullo que soy parte de la historia de la Teletón y que mi testimonio, sin dudas, abrió muchas puertas a muchos otros pacientes.
Tributo a Jessica Alba

Mis amigos de Buzzo acaban de postear en su blog un homenaje a Jessica Alba, una verdadera diosa de la belleza y perfección.
En el siguiente link podrán ver una selección de las mejores fotos de Jessica en polera:
Enjoy!!!!
Un geek en Japón – Capítulo 7

Héctor García, Ingeniero Informático español y destacado blogger, ha liberado el capítulo siete de su libro, reciéntemente publicado en España, “Un geek en Japón”. En él se pueden apreciar aspectos interesantes del estilo de vida japonés y también acerca de las tribus urbanas que rondan por allá.
Como una manera de “difundir la palabra” dejo acá un link para que, a quienes les interese, lean el correspondiente capítulo.
Un geek en Japón – Capítulo 7 – Vida en el Japón actual.
Enjoy!!!.
¿Deberemos dejar la locura?

¿Deberemos dejar la locura por tu discurso?
¿Quién eres tú?, si puedes decírmelo.
¿Tomaste el cielo con las manos?
¿Hiciste de las olas muros de cornalina?
¿Quién eres tu?, si puedes saberlo.
¿Un soñador impulsivo?
¿Un poeta desesperado?
¿Una víctima del desengaño apóstata?
¿Gritaste tus palabras a las estrellas?
¿Soñaste tu propia muerte?
¿Dejaste una huella en la arena?
¿Escuchaste el susurro del viento?
¿Serás más fuerte que tu carne?
¿Iniciarás un viaje infinito con un paso?
¿Conocerás la gloria de tus sueños cumplidos?
¿Quién eres tu?, ¿Puedes saberlo?
Profesor y alumno

El pasado viernes 25 de abril fué un día especial por diversas circunstancias. En primer lugar se trataba de mi cumpleaños número 36, lo que ya constituye un éxito de proporciones, porque el momento de mi nacimiento fué tan accidentado, que ya haber sobrevivido 36 años es una proeza. Por otro lado se presenciaron situaciones que empañaron tal acontecimiento en mi lugar de trabajo, por lo que los saludos fueron menos de los esperados, pero buenos. Sin embargo lo más importante ocurrió al regreso a casa y eso es lo que detallaré a continuación.
Mientras esperaba el colectivo, me encontré con quien fue mi profesor jefe durante los años de la enseñanza media. Se trató de una grata sorpresa dadas las circunstancias del día, por lo que los abrazos y saludos fueron muy efusivos y las típicas preguntas acerca de lo que se ha hecho, la salud y los avatares del trabajo pasaron rápidamente a segundo plano para pasar al abrazo sincero por el cumpleaños.
Lo sorpresivo vendría casi al final de la conversación. En un acto reflejo, saqué de mi bolso un libro que había comprado recién y le pregunto al profesor su opinión acerca de éste. Vale decir, a pesar de haber transcurrido ya casi 19 años desde la última vez que el profesor me hace clases, aún lo sigo viendo y respetando como tal, lo que me lleva a consultarlo como si aún estuviera en el liceo.
¿Qué ha pasado en estos 19 años en nuestra sociedad que ahora los profesores parecen sobrepasados totalmente por sus alumnos?. En 19 años más, esos alumnos que amarraron a un profe o le pegaron un cartel en la espalda, ¿lo saludarán con afecto?. Esos mismos profesores, ¿se detendrán a saludar a uno de sus ex-alumnos?. ¿Quienes cambiaron, los alumnos, los profesores, ambos?.
Creo en el cambio y sé que lo que no cambia está destinado a desaparecer, porque la dinámica del universo es al cambio, sin embargo aún no me queda claro cuán positivo es el cambio que se ve en la relación profesor-alumno vislumbrado en las noticias de la semana pasada.
Réquiem para un blog

Mi amigo Patricio Sánchez cerró su blog lo que igual me ha consternado un tanto, ya que él fue uno de los principales motivadores para que yo empezara con esto del blogueo. Es como si me hubiera decidido a tocar la armónica motivado por el mismo Bob Dylan y después éste decidiera dejar de tocarla para sólo cantar sobre el escenario.
Más allá de las razones que él esgrime para hacerlo, espero que algún día vuelva a retomar esta actividad, ya que siempre sus posts constituían aportes ya fuera para el debate o para tomar el pulso de la actividad que hemos decidido realizar para ganarnos la vida.
Finalmente, parafraseando a Alberto Cortez, ante el vacío que deja el cierre de antiteoricos.cl podemos decir que:
“Cuando el blog de un amigo se cierra queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la lectura de otro blog.”
Un ingeniero humanista

Conversando por messenger hace unos días surgió la, ya vomitiva para mí, comparación que se hace entre los ingenieros y las personas dedicadas a las disciplinas más humanistas.
Nuevamente, como ya vengo escuchando desde que decidí dedicarme a los números, surgió el punto de que los ingenieros son personas cuadradas, perfectamente predecibles y enfermizamente prácticos.
A lo largo del estudio de mi carrera, y en el ejercicio de mi profesión, me he dado cuenta que los ingenieros no necesariamente encajan en el estereotipo anteriormente descrito. Más bien he encontrado todo tipo de personas, como corresponde a la diversidad del ser humano. He conocido ingenieros con inquietudes artísticas, ya sea musicales, plásticas o literarias; otros que gustan de una activa práctica del deporte e incluso filósofos de la vida.
También me he encontrado con personajes que, más que cerebro, pareciera que pensaran con un sistema operativo, pero han sido la excepción más que la norma.
En mi caso particular considero que manejo un equilibrio entre los números y las letras. Amo la informática y las ciencias de la computación como elementos de estudio y trabajo, pero al mismo tiempo me deleita leer un buen libro, escribir un relato o poesía y escuchar buena música de todo tipo.
Por lo tanto, para quienes gustan de los estereotipos, puedo afirmar con seguridad que soy un ingeniero humanista. Adoro la ingeniería, pero la complemento disfrutando de los libros, la música y la buena conversación.
Tasa de abandono

¿Hay un indicador que permita cuantificar el abandono de los proyectos personales?
Tengo unos libros en mi cuarto que se notan abandonados, porque tienen alrededor de diez diarios encima, que también están abandonados.
Una de las maneras de medir el abandono, de cualquier tipo de proyecto tanto personal como profesional, puede ser por la cantidad de polvo que se acumula sobre los elementos que lo conforman, por ejemplo carpetas, equipos, libros, etc.
También se puede medir el abandono mediante el olvido de los elementos del proyecto, o de sus definiciones principales. Este olvido puede ser por descuido, producto del paso del tiempo, o por poco compromiso.
El abandono de algo, por muy simple que sea, es señal de poco compromiso ya sea con quien asumimos el plan o proyecto, pero más que nada con nosotros mismos. Nunca está demás tomar nota de las cosas que hemos dicho que vamos a hacer y que finalmente han terminado a medias, o ni siquiera tuvieron un comienzo. En la medida que logremos cumplir con los desafíos que se nos impongan, a pesar de los múltiples escollos que se encuentren, sentiremos el logro de ser mejores y eso nunca hará daño.
Dejo como propuesta de medición de tasa de abandono la cantidad de diarios, papeles, carpetas u otra cosa, que se acumulen sobre otra cosa, que a lo mejor también cubren otra cosa ya abandonada. Si más encima esos elementos están amarillentos, oxidados o enmohecidos, el abandono será unos grados mayor. Si además se encuentran arañas y polvo, el abandono ya habrá sido desamparo y peor aún no dejará espacio ni tiempo a mejores proyectos, que podrían correr el riesgo de ser también abandonados.
Playa y Luna
Estruendosa playa que me llevó a tu presencia.
Sus sonidos eran canciones de amor al verte entre sus olas.
Tu sonrisa reflejaba el desafío de mi corazón indómito.
Tus ojos eran el espejo de tu magia exótica y envolvente.
El atardecer nos sorprendió entre juego y tensión.
La luna sólo quería acercarse más a nosotros.
Se sentía atraída por nuestra seducción y misterio.
Al acercarse tanto su reflejo se multiplicó en el mar
y cada luna se transformó en nuestras almas abrazadas.
Martillazos

No sé de qué manera llegaron esos drogos a mi cuarto de hotel. Cuando entré a él los vi, totalmente descontrolados, agarrando a martillazos las murallas.
La fuerza que manejaban era descomunal y sólo decían “mierda
