José Emilio Muñoz Labra

Informática, literatura y un largo etcétera

Un geek en Japón – Capítulo 7

Imagen Un geek en Japón

Héctor García, Ingeniero Informático español y destacado blogger, ha liberado el capítulo siete de su libro, reciéntemente publicado en España, “Un geek en Japón”. En él se pueden apreciar aspectos interesantes del estilo de vida japonés y también acerca de las tribus urbanas que rondan por allá.

Como una manera de “difundir la palabra” dejo acá un link para que, a quienes les interese, lean el correspondiente capítulo.

Un geek en Japón – Capítulo 7 – Vida en el Japón actual.

Enjoy!!!.

¿Deberemos dejar la locura?

Imagen para locura

¿Deberemos dejar la locura por tu discurso?
¿Quién eres tú?, si puedes decírmelo.
¿Tomaste el cielo con las manos?
¿Hiciste de las olas muros de cornalina?

¿Quién eres tu?, si puedes saberlo.
¿Un soñador impulsivo?
¿Un poeta desesperado?
¿Una víctima del desengaño apóstata?

¿Gritaste tus palabras a las estrellas?
¿Soñaste tu propia muerte?
¿Dejaste una huella en la arena?
¿Escuchaste el susurro del viento?

¿Serás más fuerte que tu carne?
¿Iniciarás un viaje infinito con un paso?
¿Conocerás la gloria de tus sueños cumplidos?
¿Quién eres tu?, ¿Puedes saberlo?

Profesor y alumno

El pasado viernes 25 de abril fué un día especial por diversas circunstancias. En primer lugar se trataba de mi cumpleaños número 36, lo que ya constituye un éxito de proporciones, porque el momento de mi nacimiento fué tan accidentado, que ya haber sobrevivido 36 años es una proeza. Por otro lado se presenciaron situaciones que empañaron tal acontecimiento en mi lugar de trabajo, por lo que los saludos fueron menos de los esperados, pero buenos. Sin embargo lo más importante ocurrió al regreso a casa y eso es lo que detallaré a continuación.

Mientras esperaba el colectivo, me encontré con quien fue mi profesor jefe durante los años de la enseñanza media. Se trató de una grata sorpresa dadas las circunstancias del día, por lo que los abrazos y saludos fueron muy efusivos y las típicas preguntas acerca de lo que se ha hecho, la salud y los avatares del trabajo pasaron rápidamente a segundo plano para pasar al abrazo sincero por el cumpleaños.

Lo sorpresivo vendría casi al final de la conversación. En un acto reflejo, saqué de mi bolso un libro que había comprado recién y le pregunto al profesor su opinión acerca de éste. Vale decir, a pesar de haber transcurrido ya casi 19 años desde la última vez que el profesor me hace clases, aún lo sigo viendo y respetando como tal, lo que me lleva a consultarlo como si aún estuviera en el liceo.

¿Qué ha pasado en estos 19 años en nuestra sociedad que ahora los profesores parecen sobrepasados totalmente por sus alumnos?. En 19 años más, esos alumnos que amarraron a un profe o le pegaron un cartel en la espalda, ¿lo saludarán con afecto?. Esos mismos profesores, ¿se detendrán a saludar a uno de sus ex-alumnos?. ¿Quienes cambiaron, los alumnos, los profesores, ambos?.

Creo en el cambio y sé que lo que no cambia está destinado a desaparecer, porque la dinámica del universo es al cambio, sin embargo aún no me queda claro cuán positivo es el cambio que se ve en la relación profesor-alumno vislumbrado en las noticias de la semana pasada.

Réquiem para un blog

Mi amigo Patricio Sánchez cerró su blog lo que igual me ha consternado un tanto, ya que él fue uno de los principales motivadores para que yo empezara con esto del blogueo. Es como si me hubiera decidido a tocar la armónica motivado por el mismo Bob Dylan y después éste decidiera dejar de tocarla para sólo cantar sobre el escenario.

Más allá de las razones que él esgrime para hacerlo, espero que algún día vuelva a retomar esta actividad, ya que siempre sus posts constituían aportes ya fuera para el debate o para tomar el pulso de la actividad que hemos decidido realizar para ganarnos la vida.

Finalmente, parafraseando a Alberto Cortez, ante el vacío que deja el cierre de antiteoricos.cl podemos decir que:

“Cuando el blog de un amigo se cierra queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la lectura de otro blog.”

Un ingeniero humanista

Imagen de Cubos

Conversando por messenger hace unos días surgió la, ya vomitiva para mí, comparación que se hace entre los ingenieros y las personas dedicadas a las disciplinas más humanistas.

Nuevamente, como ya vengo escuchando desde que decidí dedicarme a los números, surgió el punto de que los ingenieros son personas cuadradas, perfectamente predecibles y enfermizamente prácticos.

A lo largo del estudio de mi carrera, y en el ejercicio de mi profesión, me he dado cuenta que los ingenieros no necesariamente encajan en el estereotipo anteriormente descrito. Más bien he encontrado todo tipo de personas, como corresponde a la diversidad del ser humano. He conocido ingenieros con inquietudes artísticas, ya sea musicales, plásticas o literarias; otros que gustan de una activa práctica del deporte e incluso filósofos de la vida.

También me he encontrado con personajes que, más que cerebro, pareciera que pensaran con un sistema operativo, pero han sido la excepción más que la norma.

En mi caso particular considero que manejo un equilibrio entre los números y las letras. Amo la informática y las ciencias de la computación como elementos de estudio y trabajo, pero al mismo tiempo me deleita leer un buen libro, escribir un relato o poesía y escuchar buena música de todo tipo.

Por lo tanto, para quienes gustan de los estereotipos, puedo afirmar con seguridad que soy un ingeniero humanista. Adoro la ingeniería, pero la complemento disfrutando de los libros, la música y la buena conversación.

Tasa de abandono

Imagen de abandono

¿Hay un indicador que permita cuantificar el abandono de los proyectos personales?

Tengo unos libros en mi cuarto que se notan abandonados, porque tienen alrededor de diez diarios encima, que también están abandonados.

Una de las maneras de medir el abandono, de cualquier tipo de proyecto tanto personal como profesional, puede ser por la cantidad de polvo que se acumula sobre los elementos que lo conforman, por ejemplo carpetas, equipos, libros, etc.

También se puede medir el abandono mediante el olvido de los elementos del proyecto, o de sus definiciones principales. Este olvido puede ser por descuido, producto del paso del tiempo, o por poco compromiso.

El abandono de algo, por muy simple que sea, es señal de poco compromiso ya sea con quien asumimos el plan o proyecto, pero más que nada con nosotros mismos. Nunca está demás tomar nota de las cosas que hemos dicho que vamos a hacer y que finalmente han terminado a medias, o ni siquiera tuvieron un comienzo. En la medida que logremos cumplir con los desafíos que se nos impongan, a pesar de los múltiples escollos que se encuentren, sentiremos el logro de ser mejores y eso nunca hará daño.

Dejo como propuesta de medición de tasa de abandono la cantidad de diarios, papeles, carpetas u otra cosa, que se acumulen sobre otra cosa, que a lo mejor también cubren otra cosa ya abandonada. Si más encima esos elementos están amarillentos, oxidados  o enmohecidos, el abandono será unos grados mayor. Si además se encuentran arañas y polvo, el abandono ya habrá sido desamparo y peor aún no dejará espacio ni tiempo a mejores proyectos, que podrían correr el riesgo de ser también abandonados.

Playa y Luna

Imagen de Luna y Playa

Estruendosa playa que me llevó a tu presencia.
Sus sonidos eran canciones de amor al verte entre sus olas.
Tu sonrisa reflejaba el desafío de mi corazón indómito.
Tus ojos eran el espejo de tu magia exótica y envolvente.

El atardecer nos sorprendió entre juego y tensión.
La luna sólo quería acercarse más a nosotros.
Se sentía atraída por nuestra seducción y misterio.
Al acercarse tanto su reflejo se multiplicó en el mar
y cada luna se transformó en nuestras almas abrazadas.

Martillazos

Imagen de hombre martillando

No sé de qué manera llegaron esos drogos a mi cuarto de hotel. Cuando entré a él los vi, totalmente descontrolados, agarrando a martillazos las murallas.

La fuerza que manejaban era descomunal y sólo decían “mierda

Ibamos a alcanzar las estrellas

Imagen de mujer sola

Ibamos a alcanzar las estrellas,
las más lejanas iban a ser nuestras,
cada una de ellas sería un reino,
y de esos reinos la paz sería su dueño.

Ibamos a ser invencibles.
Nada detendría nuestro ímpetu y vigor.
Su juventud y mi fuerza harían cambios.
Su alegría y mi entusiasmo acabarían lo imposible.

Ibamos a nadar en el universo.
Cada constelación abriría sus puertas para nosotros.
Cada emblema, cada signo, sería nuestro escudo.
Cada paso, cada caída, sería nuestro crecimiento.

Ibamos a ser los primeros, íbamos a ser los ganadores.
Soñé sueños de cristal, paredes de azúcar.
Realidades muertas, pinturas sin nombre.
Olas ruidosas, arrecifes de coral.

Pero el universo no te tolera si no estás sola.
Sola, solamente sola en solitaria soledad,
para así darte su corona y sus lágrimas.
Sola, para así ser tú tu compañera.

Estás sola, soledad eterna,
sin otro consuelo que tu compañía y ánimo.
Sola, sola, solitariamente sola,
Solo me queda rebautizarte y llamarte solamente Soledad.

Quiero volar muy alto

Imagen de ser alado

Quiero volar muy alto, para así llegar a tu mirada.
Quiero respirar profundo, para sentir las delicias de tu perfume.
Quiero gritar muy fuerte, para que escuches las súplicas de mi amor.
Quiero caminar tanto, que sin pensar llegue hasta tu adorado destino.

¿Donde estás?, Perla preciosa codiciada entre las delicias.
Pagaré mis culpas por no haberte amado como lo merecías.
Doblaré las rodillas ante tu misericordia preciada.
Dibujaré universos y serán tuyos, gloria de tu presencia.

Quisiera volar muy alto, para así alcanzarte.
Quisiera recitar tus suspiros y no morir en tu castigo.
Quisiera que mis palabras fueran más que intenciones.
Quisiera que mi caminar me llevara a tu regazo.

¡Quisiera amarte a gritos!, quisiera darte mis lágrimas.
Quisiera librarme de mis heridas, para curar las tuyas.
Quiero romper mis cadenas con la magia de tu luz
Quiero destruir el abismo que ata el futuro.

¿Quien eres?, Sólo tu lo sabes.
¿Quien soy?, lo que tu haces que sea.
Escribiré y te pediré perdón,
Tu perdón será mi nueva vida.