{"id":692,"date":"2019-10-09T00:31:51","date_gmt":"2019-10-09T03:31:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.jose-emilio.com\/?p=692"},"modified":"2020-04-28T01:37:28","modified_gmt":"2020-04-28T04:37:28","slug":"cuando-la-observaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/?p=692","title":{"rendered":"Mientras la observaba"},"content":{"rendered":"<p>Mientras la observaba sent\u00eda el dolor de recuerdos inquietos, asomados en  alg\u00fan rinc\u00f3n de esa bodega llamada mente. Las im\u00e1genes aparec\u00edan n\u00edtidas, sobrepuestas en la escena v\u00edvida, pero fr\u00eda y punzante. La ansiedad sonre\u00eda a cada movimiento, las percepciones surg\u00edan amenazantes dispuestas al ataque, los gestos se desdoblaban ocultando intenciones y deseos. Si el tiempo hubiera sido verdugo, la hora era la indicada; si la soledad cadalso, todo estaba listo; si el silencio tuviera sentencia, los juicios habr\u00edan terminado. No hab\u00edan ojos, ni bocas, las manos eran in\u00fatiles, las piernas piedras inm\u00f3viles. Lo peor nunca llega, el punto de inflexi\u00f3n no existe en esta din\u00e1mica, el desgaste est\u00e1 prohibido, la sorpresa no ha sido creada. Todo cansa y muere. Fue robado el respiro feliz de la confianza en los d\u00edas. Las f\u00f3rmulas secretas de divino alivio fueron quemadas en la fogata de la disociaci\u00f3n emocional. El desprecio aflora como escudo y espada, la dignidad clama por una vuelta a la cordura, el respeto grita por su lugar, mientras el sentimiento perceptivo gana todos los puestos a empujones. El poder lo tomas desangrando la tranquilidad, el silencio de las l\u00e1grimas aniquilar\u00e1 tus planes, la esperanza del tiempo ser\u00e1 el enga\u00f1o definitivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras la observaba sent\u00eda el dolor de recuerdos inquietos, asomados en alg\u00fan rinc\u00f3n de esa bodega llamada mente. Las im\u00e1genes aparec\u00edan n\u00edtidas, sobrepuestas en la escena v\u00edvida, pero fr\u00eda y punzante. La ansiedad sonre\u00eda a cada movimiento, las percepciones surg\u00edan amenazantes dispuestas al ataque, los gestos se desdoblaban ocultando intenciones y deseos. Si el tiempo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[49],"tags":[96],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/692"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=692"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":726,"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/692\/revisions\/726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.jose-emilio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}