José Emilio Muñoz Labra

Informática, literatura y un largo etcétera

Nuevo Teatro Teletón

El pasado miércoles 29 de Abril se puso la primera piedra del nuevo Teatro Teletón, el cual se llamará Centro Artístico Cultural y de Convenciones Teletón, que estará construido en la misma manzana en la cual se encuentra el actual.

Surgen sentimientos encontrados. Por un lado es una alegría contar con un recinto que cuente con la infraestructura adecuada a los nuevos requerimientos que exigen los últimos avances en transmisiones televisivas. Ya se han pasado dos sustos por amago de incendio en el actual teatro. Pero por otro lado me inunda cierta nostalgia al recordar momentos claves de mi vida que tuvieron como su locación, y también como su escenario, al ex Teatro Casino Las Vegas.

Recordaré algunas de ellas:

A fines de Noviembre de 1991 fui invitado a participar en la Décima Teletón. La llegada a ese Teatro por primera vez, aún la recuerdo como algo mágico. El teatro estaba cercado por unas panderetas pintadas totalmente con los emblemas de la Teletón de ese año. Después de pasar por ese cerco, se entraba  a un enorme patio en donde se apreciaban los camiones de los canales de televisión (recuerdo específicamente dos, Canal13 y Mega). Al bajarnos del auto, entramos a una especie de sala de espera con un agradable olor a jalea de frambuesa, ese olorcito se mantendría en todo el lugar.

Después de la entrevista con Don Francisco pude permanecer en el teatro como público viendo el resto del programa. En la tarde, a eso de las 15 o 16 horas, el calor era insoportable. La sensación era como estar dentro de un auto, en un día soleado, con todas las ventanas cerradas y sin la ventilación encendida.

La impresión de estar en el lugar desde donde salia la transmisión para todo Chile, el sentirse parte de algo grande, el saberse reconocido en su esfuerzo, son sensaciones indescriptibles. A partir de ese momento los recuerdos asociados a ese teatro siempre han sido gratos y revitalizadores.

Finalmente nos retiramos del teatro a las 20:30. No volvería hasta cinco años después.

En Diciembre de 1996 me tocó asistir nuevamente. Esta vez mi testimonio versaría acerca de los momentos finales de la universidad. Al llegar al Hotel Majestic (el hotel de concentración de los entrevistados teletón), unas productoras me indicaron que mi testimonio y posterior entrevista sería a las 5 de la mañana. Lo más chistoso es que me mandaron a dormir para que estuviera bien en la entrevista, pero yo tenía muchas ganas de ver la teletón completa, por lo que esa instrucción fue imposible de cumplir.

Esa noche me llamó una de las productoras y me dijo que pasarían a buscarme en media hora, para que pudiera ver el programa en directo, como yo quería.  Al llegar nuevamente al teatro, las emociones volvieron a ser intensas. El olorcito a jalea de frambuesa ya no estaba, pero los sonidos eran los mismos y muchas caras ya eran conocidas.

La entrevista y testimonio ya son conocidos por muchos, fue uno de los momentos inolvidables de mi vida.

Al otro día volví con otro joven a recibir un reconocimiento especial por nuestros respectivos testimonios. Nuevamente emociones y sentimientos profundos en ese viejo teatro de la calle Rosas, hoy Mario Kreutzberger.

Quienes han estado allá saben lo laberíntico de sus pasillos; la salida para los periodistas ubicada al fondo de la sala; el enorme patio; el ascensor que alivianó mucho los traslados; la espectacular acústica; el rinconcito donde los entrevistados podemos ver el show, sin que el tiro de cámara te capte.

A mediados de 1998, fui invitado por Teletón a participar de un seminario acerca de telecomunicaciones y discapacidad que tuvo lugar en la sede de la Cepal. Después de esa participación fui invitado a un almuerzo en el teatro. Al retirarnos del lugar pasamos por la sala principal. Fue extraño ver esa sala sin escenografía ni luces, pero principalmente el silencio que la inundaba resultó para mí conmovedor.

Puedo parecer sentimental, quizás hasta ridículo, por parecer tan apegado a un lugar físico, sin considerar que lo principal es que no se pierda la escencia del alma de la Teletón, independiente del lugar. La primera vez que asistí como invitado a la Teletón, uno de los productores me dijo “Esta es tu casa, este es tu Teatro”. Siempre cuando te mudas de una casa tienes estos sentimientos encontrados, te llena la nostalgia pero también te acompaña la ansiedad por conocer la nueva casa y pareciera que el tiempo se hiciera eterno durante la mudanza. Mientras para muchos ese lugar es solamente la ubicación de la pega o en donde ver algún lindo espectáculo, para mí es el lugar donde ocurrieron eventos importantes de mi vida y en donde ésta fue conocida por millones de personas.

Felicitaciones a Teletón por lograr esta nueva casa. Se lo merece holgadamente. A partir de la inauguración se inician nuevas historias, nuevos éxitos y nuevos recuerdos. Siempre recordaré al “viejo teatro” con el cariño y añoranza que una familia extraña a su primera casa.

  • La noticia de la primera piedra aquí.
  • El actual Teatro Teletón aquí.

Aquí va un video 3D de presentación del nuevo teatro. La calidad del video no es muy buena, pero da una idea de como será.

La siguiente foto fue tomada en una de las oficinas del viejo teatro, el año 1998.

Oficina teatro



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