José Emilio Muñoz Labra

Informática, literatura y un largo etcétera

Archive for the ‘Poemas’ Category

¿Y si nos atrevemos?

¿Y si nos atrevemos?
Pues no lo escribas, ¡hazlo!
Pero, ¿y si me equivoco?
No pasa nada, ¡dale!

No mires la pantalla
Toma el teclado, escribe
No añores el cuaderno
Ve a la repisa, tómalo

No hagas tantas preguntas
Investiga, contéstalas
No me mires así
Acércate ya, háblame

No quiero contemplar
Quiero hacer, crear, vivir
¿Y si nos atrevemos?
Perfecto, comencemos

Ha caído una hoja

Ha caído una hoja del viejo árbol
El viento la arrastra por la vereda
Nadie la ve pasar, todos siguen su camino
Un hombre la pisotea sin verla.

Quisiera rescatarla, pero el viento la empuja
Solo la veo como avanza hacia un destino incierto
A lo lejos se funde con un prado
Con un rastrillo la echan fuera.

Un niño la coge y la observa
No le gusta, porque es café, no verde
La hoja vuelve a revolotear serpenteante
El viento sopla fuerte, ella parece elevarse.

Hoja errante, liberada del árbol
Amas tu libertad sin condiciones
Sin embargo sabes que libre eres mortal
Tu pacto con el viento es irreversible.

Encuentro de los valientes

Encuentro de los valientes,
solitario, clandestino.
Todos llegaron a tiempo,
nadie falta, nadie sobra.

Encuentro de los valientes,
debemos pasar la lista.
Los nombres intimidantes,
sus alturas imponentes.

Valientes que buscan gloria,
gloria en su gallarda faz.
Búsqueda firme y continua,
búsqueda inmensa y sin fin.

¡Cuántas veces creímos verla!
Verla, encontrarla, poseerla.
Pero la gloria es solo una,
única, fuerte y sin cambio.

Encuentro de los valientes,
la victoria siempre es nuestra.
Los cobardes quedan fuera.
¡Vamos! Iniciemos la marcha.

Escribir sobre ti

Escribir sobre ti parece tan fácil,
palabras de amor, hermosos pensamientos.
Nada expresa la magia de cómo nos encontramos.

¿Fue en el azar del caprichoso destino?
¿Alguien nos presentó en una fiesta?
¿Compartimos sala de clases, algún banco en la plaza?

Los misterios no se explican, hay que descubrirlos.
Vida impredecible, no dejaste lugar a dudas.
Los sentimientos hablaron, no hubo cómo callarlos.

¿Qué haremos ahora?, ¿Tendremos un viaje continuo?
Hablamos del futuro y éste nos espera ansioso.
El sol sobre tu rostro es el cumplimiento de nuestras promesas.

Esperándote

Abrazarte fue el cumplimiento de un sueño.
Escuchar tu voz dio un deleite a mi espíritu.
Cada recuerdo construye mi tesoro,
todo lo que hace que mi vida seas tú.

Mi deseos es ver tu sonrisa.
Mi despertar vive en ti.
Mi vida renace en tu alma.

Sueño con tu regreso.
Recuerdo tus palabras.
Deseo nuestro reencuentro.
Valido mis promesas
en cada pensamiento.

Las glorias del amor serán nuestras.
Nuestros espíritus danzarán sin fin.

Extrañándote

El mar en Lenga

Tengo el corazón desbordado por tus recuerdos.
Quisiera recogerlos para catalogarlos.
No quiero perder lo que puede ser mi inspiración.
El eco de tus palabras continúa conmigo.

Te siento tras los montes
¿estás?
Te recuerdo en el alba
¿lo sientes?
Te añoro en mis proyectos
¿recuerdas?

Tu sonrisa era mi bálsamo de la esperanza.
Tus ojos escudriñaban mi espíritu y mi alma.
Tus manos, poder infinito, me refugiaban.
Tu voz era una melodía de dulces compases.

No estás, te pienso.
No te veo, me aislo.
No te oigo, ¿me hablas?
Te extraño, ¿y tú?

Belleza ondulante

Belleza ondulante entre el viento iracundo,
cuantas veces he querido declarártelo,
cuantas veces he querido admirarte en paz,
cuantas veces he deseado traspasar las compuertas de tus ojos. 

Belleza ondulante entre mis pasos fragmentados,
Qué hermoso se ve tu cabello suelto, a la merced de tus movimientos,
qué bellas son tus manos cuando sostienen mis sueños,
qué imponente es tu porte cuando te contemplo entre las estrellas.

Tu sonrisa delata mi delirio,
tus palabras son el conjuro contra la contemplación.
Inspiración profunda, motivación reconfortante.
Tu presencia alimenta mi energía creativa.

Si el poeta es un pequeño dios, tú me has despertado.
Si la nostalgia matara, ya estaría agonizando.
Bella, no puedo dejarte ir sin confesarme ante tí.
Tu ausencia sólo alimentará mi devoción.

¡Qué bueno que regresaste!

¡Qué bueno que regresaste!
extrañaba tus ojos almendrados,
tu piel lozana en canela,
tus manos creadoras de magia.

¡Qué bueno que regresaste!
Tu ausencia desató caos en el vacío.
No puedo concebir realidades sin tí.
No puedo delirar sueños sin tu respiración.

Manos blancas de nieve furiosa,
perfil perfecto en armonia con tu aura,
deseo esquivado, contradictorio y paradójico.
Tu presencia te hace imponente.

Tu mirada es peligrosa, pero no me pidas esquivarla.
El señuelo es claro, voy hacia él.
Tu voz debilitará todo intento vano.
Tus movimientos glorifican tu regreso.

La Crisis

Crisis

Las noticias son ciertas, a cada momento me lo recuerdan.
Crisis global lo llaman, nombre tenebroso.
Construcciones paralizadas, proyectos suspendidos.
Incertidumbre, nerviosismo, volatilidad, paquetes de rescate.

No importa cuanto apuestes, no entiendo estas jugadas.
Sacos rotos no ayudan al salvataje.
Los codiciosos preparan su tumba,
mientras las explicaciones suman angustia.

Necesitamos optimizar nuestros recursos.
Disminuye el gasto fijo, suspende proyectos, cierra sucursales.
¿No tenemos otra alternativa?
Tengo mucha familia que mantener.

Llaman del sindicato, ¡reunión urgente!.
No permitiremos que nuestros derechos sean vulnerados.
Tiene derecho a una indemnización, lo llamaremos.
Firme acá, son tres copias.

¿Recuerdas que te lo dije?.
Los números no mentían.
Menos más menos siempre es menos.
Cero más menos es menos.

¿Deberemos dejar la locura?

Imagen para locura

¿Deberemos dejar la locura por tu discurso?
¿Quién eres tú?, si puedes decírmelo.
¿Tomaste el cielo con las manos?
¿Hiciste de las olas muros de cornalina?

¿Quién eres tu?, si puedes saberlo.
¿Un soñador impulsivo?
¿Un poeta desesperado?
¿Una víctima del desengaño apóstata?

¿Gritaste tus palabras a las estrellas?
¿Soñaste tu propia muerte?
¿Dejaste una huella en la arena?
¿Escuchaste el susurro del viento?

¿Serás más fuerte que tu carne?
¿Iniciarás un viaje infinito con un paso?
¿Conocerás la gloria de tus sueños cumplidos?
¿Quién eres tu?, ¿Puedes saberlo?