José Emilio Muñoz Labra

Informática, poesía y un largo etcétera

Archive for the ‘Poemas’ Category

Sueño Atormentado

Tuve un sueño atormentado entre dos frentes. Uno más amable que el otro, pero igual de intensos, pasionales y desgarradores.

Quise despertar, pero ellos me retenían. Me miraban y me atrapaban como un anzuelo caza al pez, como una red detiene al pájaro libre en su vuelo, como la arena entorpece mis pasos.

Había gritos que se confundían con trinos. Había palabras que se desvanecían en las tinieblas.

Una luz de luna rodeó el ambiente. Una espiral interminable me indicaba la salida. La luz quiso invadir la espiral. Cuando me subí a ella, ésta crecía más y más para no ser alcanzada por esa luz fría que la acechaba.

Luchamos, lloramos y gemimos. La luz encandiló, la espiral envolvió ese universo de laberintos.

Concepción, febrero 2019

Agresividad Pasiva

¿Por qué me discriminas?
¿Por qué me agredes?
¿Por qué me maltratas?
¿Por qué me desprecias?

Hieres mi alma y mi sentir
Desgarras el corazón sangrante
Reflotas viejos dolores difusos
Desangras la fuente del espíritu

Agresividad pasiva
Hostilidad sutil
Sangría punzante
Demolición efectiva

Como alfiler en los ojos de Edipo
Como dedo recién amputado
Como navajazos en el pecho
Así me duelen tus pasos

Por favor, termina, detente, no sigas
¡Me duele, me duele y me duele!

Paloma Herida

Paloma herida, tu vuelo es disperso
¿Dónde vas? Vientos contrarios te ofuscan
Tu dolor te mueve con lágrimas ocultas
Te ves nerviosa en tu revolotear confuso
Tus alas desafían el dolor quebradizo

Paloma silenciosa, misterio desgarrador
¿Cómo puedo ayudarte? Tus ojos brillan
No hay dolor sin un pasado angustioso
Vuelas temerosa y tierna sobre la lejanía
Tu rastro adorna el cielo indiferente

Paloma lejana, mirada melancólica
¿Qué te amenaza? Huyes presurosa
Quiero ayudarte, cuidarte y curarte
No hay cura en tu corazón lastimado
Tus heridas contagian mi interior

Paloma herida
Paloma silenciosa
Paloma lejana

Te busco, también te espero
Te extraño, también te pienso

LluviConce

La lluvia en Concepción cae implacable a su salida
Debe bajar dos cuadras para tomar la micro
El camino es oscuro hasta parece infinito
¿Alguien dijo TropiConce? ¡No, esto es LLuviConce!

Apúrate micro, ¿Por qué tardas en llegar?
¿No la ves que solo desea llegar a su casa?
Octubre, pero la lluvia parece de junio
En el puente todo se transforma en tempestad

La micro avanza muy rápido, como una nave
Por un momento ella se sintió en la galaxia
“¡Qué bien que te apuras! Quiero tomar un café”

Faltan las últimas cuadras antes de llegar
Ya queda menos, no decaigas, no falta nada
Por fin, después de tanto andar, llegas a casa

¿Y si nos atrevemos?

¿Y si nos atrevemos?
Pues no lo escribas, ¡hazlo!
Pero, ¿y si me equivoco?
No pasa nada, ¡dale!

No mires la pantalla
Toma el teclado, escribe
No añores el cuaderno
Ve a la repisa, tómalo

No hagas tantas preguntas
Investiga, contéstalas
No me mires así
Acércate ya, háblame

No quiero contemplar
Quiero hacer, crear, vivir
¿Y si nos atrevemos?
Perfecto, comencemos

Ha caído una hoja

Ha caído una hoja del viejo árbol
El viento la arrastra por la vereda
Nadie la ve pasar, todos siguen su camino
Un hombre la pisotea sin verla.

Quisiera rescatarla, pero el viento la empuja
Solo la veo como avanza hacia un destino incierto
A lo lejos se funde con un prado
Con un rastrillo la echan fuera.

Un niño la coge y la observa
No le gusta, porque es café, no verde
La hoja vuelve a revolotear serpenteante
El viento sopla fuerte, ella parece elevarse.

Hoja errante, liberada del árbol
Amas tu libertad sin condiciones
Sin embargo sabes que libre eres mortal
Tu pacto con el viento es irreversible.

Encuentro de los valientes

Encuentro de los valientes,
solitario, clandestino.
Todos llegaron a tiempo,
nadie falta, nadie sobra.

Encuentro de los valientes,
debemos pasar la lista.
Los nombres intimidantes,
sus alturas imponentes.

Valientes que buscan gloria,
gloria en su gallarda faz.
Búsqueda firme y continua,
búsqueda inmensa y sin fin.

¡Cuántas veces creímos verla!
Verla, encontrarla, poseerla.
Pero la gloria es solo una,
única, fuerte y sin cambio.

Encuentro de los valientes,
la victoria siempre es nuestra.
Los cobardes quedan fuera.
¡Vamos! Iniciemos la marcha.

Escribir sobre ti

Escribir sobre ti parece tan fácil,
palabras de amor, hermosos pensamientos.
Nada expresa la magia de cómo nos encontramos.

¿Fue en el azar del caprichoso destino?
¿Alguien nos presentó en una fiesta?
¿Compartimos sala de clases, algún banco en la plaza?

Los misterios no se explican, hay que descubrirlos.
Vida impredecible, no dejaste lugar a dudas.
Los sentimientos hablaron, no hubo cómo callarlos.

¿Qué haremos ahora?, ¿Tendremos un viaje continuo?
Hablamos del futuro y éste nos espera ansioso.
El sol sobre tu rostro es el cumplimiento de nuestras promesas.

Esperándote

Abrazarte fue el cumplimiento de un sueño.
Escuchar tu voz dio un deleite a mi espíritu.
Cada recuerdo construye mi tesoro,
todo lo que hace que mi vida seas tú.

Mi deseos es ver tu sonrisa.
Mi despertar vive en ti.
Mi vida renace en tu alma.

Sueño con tu regreso.
Recuerdo tus palabras.
Deseo nuestro reencuentro.
Valido mis promesas
en cada pensamiento.

Las glorias del amor serán nuestras.
Nuestros espíritus danzarán sin fin.

Extrañándote

El mar en Lenga

Tengo el corazón desbordado por tus recuerdos.
Quisiera recogerlos para catalogarlos.
No quiero perder lo que puede ser mi inspiración.
El eco de tus palabras continúa conmigo.

Te siento tras los montes
¿estás?
Te recuerdo en el alba
¿lo sientes?
Te añoro en mis proyectos
¿recuerdas?

Tu sonrisa era mi bálsamo de la esperanza.
Tus ojos escudriñaban mi espíritu y mi alma.
Tus manos, poder infinito, me refugiaban.
Tu voz era una melodía de dulces compases.

No estás, te pienso.
No te veo, me aislo.
No te oigo, ¿me hablas?
Te extraño, ¿y tú?